martes, 3 de noviembre de 2009

El mundo del flamenco lamenta la muerte de ''Bernarda de Utrera''

Fallece en Utrera a los 82 años la cantaora Bernarda Jiménez Peña. Fue enterrada ayer junto a su hermana en su ciudad natal.
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La cantaora Bernarda Jiménez Peña (Utrera, Sevilla, 1927), más conocida como "Bernarda de Utrera", falleció el pasado 28 de octubre a los 82 años de edad, tras sufrir numerosos problemas de salud, en su domicilio de la localidad sevillana tres años después de la muerte de su hermana Fernanda, con la que formaba pareja artística.

La cantaora fue enterrada el pasado 29 de octubre en Utrera junto a la tumba de su hermana tras una misa fúnebre que se celebrará en la parroquia de Santiago El Mayor, según informó el Ayuntamiento.

El entierro ha sido fijado a las 17,00 horas con una misa en la parroquia de Santiago El Mayor. La capilla ardiente quedará instalada en el salón de plenos de la Casa Consistorial a las 10,00 horas. El Ayuntamiento de Utrera ha decretado tres días de luto oficial.

Su propia familia ha señalado que la artista "ha fallecido de muerte natural, se ha ido apagando poquito a poco, después de la muerte de su hermana Fernanda, y rodeada de toda su familia".

El alcalde de Utrera, Francisco Jiménez (PA), ha manifestado su tristeza "por la pérdida de una artista inconmensurable, que ha sido referente en el mundo del flamenco y que representa a las grandes estirpes flamencas de Utrera. Bernarda era, junto con su hermana Fernanda, un orgullo para todos los utreranos y una de las mejores embajadoras que nuestra ciudad haya tenido".

Dos grandes de la tradición flamenca

Bernarda Jiménez Peña, "Bernarda de Utrera", nació en Utrera en marzo de 1927. Nació al cante en la intimidad de una dinastía de familias gitanas, bajo la atenta mirada de sus padres, José Jiménez Fernández, "José de Aurora", e Inés Peña Vargas, hija de "Pinini".

La especialidad de Bernarda fue el cante festero, en especial la bulería, pero se decía de ella que poseía un sentido "enciclopédico" del cante, dominando los fandangos, tarantos, seguiriyas, soleares, bulerías, cantiñas, tientos o tangos por igual.

Entre los reconocimientos recibidos a lo largo de su vida, destacan los de Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes en 2005, Hija predilecta de la provincia de Sevilla en 2006, Hija predilecta de Utrera en 1994 o Medalla de Plata de Andalucía el mismo año.

El director de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco, Francisco Perujo, afirmó ayer a Europa Press que con "la pérdida de esta artista se va una parte memorable y esencial del flamenco", y destacó su "ortodoxia y claridad interpretativa".

Perujo no quiso olvidarse de su hermana Fernanda, fallecida en 2006, y señaló que "ambas cantaoras componen unas de las páginas mVer blogás inolvidables de la historia del cante". "Demostraron que las mujeres pueden abordar con maestría los cantes más exigentes", agregó.

Fuente: radiole.com

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